
Guerrero, México.— El asesinato de un elemento de la Guardia Nacional identificado como Eduardo Bustos Pérez generó un amplio despliegue de fuerzas federales en Guerrero, luego de que el agente apareciera en un video mientras se encontraba privado de su libertad y realizara graves acusaciones sobre presuntos vínculos entre mandos de seguridad, funcionarios y grupos criminales.
Bustos Pérez fue localizado sin vida junto con otras tres personas en la localidad de Plan de Lima, municipio de Juan R. Escudero, sobre la carretera que comunica Tierra Colorada con Plan de Lima. La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó el fallecimiento del agente.
El video que antecedió al crimen
Horas antes de que fueran localizados los cuerpos, comenzó a circular en redes sociales una grabación de más de ocho minutos en la que un hombre que se identificó como Eduardo Bustos Pérez habló sobre presuntas operaciones de seguridad en la región.
Durante el video, Bustos señaló a un superior al que identificó como “cabo Medina” y a una persona identificada como “Montoro”, a quien ubicó dentro de la Fiscalía General del Estado de Guerrero.
Según su versión, ambos tendrían presuntos vínculos con Los Tlacos, organización criminal que mantiene una disputa con Los Ardillos por el control de distintas zonas de Guerrero. El agente también afirmó que se realizaban labores de inteligencia y vigilancia contra Los Ardillos y que determinada información presuntamente era entregada al grupo rival.
Las acusaciones también incluyeron señalamientos sobre supuestos pagos de dinero a mandos y funcionarios. Hasta ahora, ninguna autoridad ha confirmado como verdaderas las afirmaciones realizadas por Bustos en la grabación.
Operativo tras el asesinato
Después del hallazgo de los cuerpos, las autoridades reforzaron la presencia de fuerzas federales en la zona. La Defensa informó sobre el despliegue de 284 elementos, dos aeronaves y 36 vehículos, además del próximo arribo de un contingente mayor para localizar y detener a los responsables.
En el marco de los operativos posteriores al crimen también fueron detenidos 16 presuntos integrantes de Los Ardillos, además del aseguramiento de armas y otros objetos relacionados con actividades delictivas.
Investigación bajo atención nacional
El caso ha colocado nuevamente bajo escrutinio la disputa entre grupos criminales que operan en Guerrero y los posibles vínculos entre organizaciones delictivas y funcionarios o elementos de corporaciones de seguridad.
Las declaraciones realizadas por Eduardo Bustos forman parte de las líneas que deberán ser investigadas por las autoridades. Por ahora, los señalamientos contenidos en el video deben considerarse acusaciones no corroboradas y no hechos comprobados.
La investigación deberá determinar las circunstancias en las que el agente fue privado de la libertad, quiénes participaron en su asesinato y si existe alguna relación entre el contenido del video y el posterior homicidio.
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